Su navegador no soporta nuestro menu, por favor use el mapa del sitio
 
Política Sobre el VIH

INTRODUCCIÓN
La Cruz Roja Ecuatoriana (CRE), tiene una larga tradición de trabajo en el área de salud y asistencia en la comunidad. Desde el año 1.985, se empieza en los Bancos de Sangre de Cruz Roja a realizar la prueba de microelisa de VIH, para el tamizaje obligatorio de todas las unidades de sangre donadas y se pone a disponibilidad del público la realización de la mencionada prueba. Simultáneamente, se inician actividades de consejería, sin involucrarnos directamente en el seguimiento y tratamiento del paciente con VIH/SIDA y más bien remitiéndole a Instituciones de apoyo y atención integral.

Esta política aborda el firme compromiso de CRE, de intensificar de manera continua y de acuerdo a las necesidades y posibilidades locales las labores de: prevención, lucha contra la discriminación, estigmatización, sensibilización, consejería y otros servicios relacionados con VIH/SIDA, especialmente para poblaciones vulnerables.

ÁMBITO

  • La estrecha relación entre la salud como parte de los derechos humanos y la importancia de que las personas que viven con VIH/SIDA (PVVS), participen en la lucha contra esta enfermedad, ha sido expresada desde 1987 en las políticas de la Federación Internacional frente al VIH/SIDA
  • La prevención, el apoyo y la lucha contra el estigma y la discriminación son intervenciones estrechamente interrelacionadas e inseparables para que la respuesta comunitaria al VIH/SIDA tenga éxito, así como fomentar el tratamiento y asistencia dentro de nuestras posibilidades.
  • Es necesario mejorar el alcance y la eficacia de los programas actuales, a fin de enfocarlos en actividades en las cuales la Cruz Roja Ecuatoriana, pueda lograr un verdadero impacto, en particular en beneficio de los grupos más vulnerables al VIH/SIDA, con niñas y niños, adolescentes, pacientes hemofílicos, donantes de sangre población afectada por conflictos y o desastres y población clave: que incluye Personas viviendo con VIH/SIDA (PVVS), Trabajadoras sexuales (TS), hombres que tienen sexo con hombres (HSH), llevando así, una condición de vida más segura dentro de su comunidad.
  • Es necesario abordar conjunta y urgentemente la cuestión de VIH/SIDA como emergencia mundial y como problema potencial de seguridad, tal como se expresa en la declaración aprobada en el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en el 2001, en la que se menciona a la Federación Internacional como uno de los actores importantes en la lucha contra el VIH/SIDA
  • La salud, que debe ser vista como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades (Organización Mundial de la Salud, 1948), es un derecho inalienable de todas las personas independientemente de su raza, religión, color, nacionalidad, sexo u origen. La salud del individuo es un requerimiento fundamental e indispensable para el desarrollo a nivel mundial, nacional e individual
  • El VIH/SIDA, es un problema fundamental de desarrollo que exacerba otros problemas de salud como la tuberculosis, el paludismo y otros problemas de salud prevalentes
  • La epidemia del VIH/SIDA afecta a todos los sectores de la sociedad y en casos extremos desgasta la estructura social de la misma, dejando a las población que vive con VIH/SIDA, solos ante el problema
  • La pobreza, la desigualdad, la inestabilidad, la brecha creciente en la justicia social, la desigualdad entre hombres y mujeres y la falta de respeto de los derechos humanos son factores fundamentales que impulsan la epidemia del VIH/SIDA.

DECLARACIÓN

La Cruz Roja Ecuatoriana y cada una de sus Juntas Provinciales, deberán:

  1. Esforzarse por ser una voz fuerte y calificada del conocimiento y la conciencia social en la promoción y protección de la salud de las poblaciones vulnerables, especialmente de las familias, comunidades con personas infectadas y afectadas por el VIH/SIDA.
  2. Mostrar capacidad de liderazgo en la lucha contra la estigmatización y la discriminación en todos los lugares y creando ambientes de tolerancia y apoyo para las PVVS, dentro de la organización.
  3. Participar activamente en los foros y alianzas nacionales pertinentes contra el VIH/SIDA, y participar en ellos, y trabajar con las organizaciones de personas viviendo con VIH/SIDA.
  4. Abogar por el compromiso y liderazgo del gobierno al nivel político más alto en la lucha contra el VIH/SIDA, en todos los planos y participar activamente en el mecanismo nacional de coordinación del Fondo Global de Lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y el paludismo, así como en comités y planes nacionales relativos al VIH/SIDA; además, abogar por el derecho de todos los grupos vulnerables a la información, a la protección y a vivir una vida plena y digna.
  5. En el marco de su mandato y competencia, identificar áreas apropiadas para abordar las verdaderas necesidades de las personas vulnerables y los servicios de prevención y apoyo correspondientes. Los servicios así prestados serán complementarios a los del gobierno y/o de otros asociados en la asistencia de salud y deberán desarrollarse de manera que se promuevan la eficacia y la sostenibilidad.
  6. En el diseño de las intervenciones, dar prioridad a programas integrados basados en la comunidad, garantizando así su sostenibilidad y logros máximos para los beneficiarios de estos servicios. Ello requiere una planificación conjunta y la participación directa de los beneficiarios, especialmente de las PVVS y los jóvenes, en la identificación de las necesidades, la planificación, la puesta en práctica y la evaluación. Se deberá prestar especial atención a los roles específicos de la mujer y del hombre, así como a cuestiones de género relacionadas con la epidemia. Se deberá hacer hincapié en la sensibilización de las comunidades meta, en relación con su responsabilidad primordial de mantener y mejorar su salud, adoptando un estilo de vida saludable, cambiando sus comportamientos de riesgo y apoyándose mutuamente, entre otros medios.
  7. Garantizar, en la medida de lo posible, que los programas generales de prevención y asistencia comunitaria relativos al VIH/SIDA, formen parte de los programas de salud comunitaria de la Cruz Roja Ecuatoriana ya existentes, o se integren en ellos y se coordinen con los esfuerzos dirigidos a problemas frecuentes de salud, como la tuberculosis y el paludismo.
  8. Garantizar que los programas de la Cruz Roja Ecuatoriana relativos al VIH/SIDA hagan especial hincapié en la sensibilización interna y externa, en la promoción de la salud (acceso a servicios de salud, educación, adquisición de aptitudes para la vida, bases de subsistencia, seguridad y apoyo en el lugar de trabajo) y en la prevención (información, educación y comunicación, educación Inter-pares, movilización de donantes de sangre no remunerados, reducción del peligro para consumidores de drogas inyectables, promoción del uso del condón). Deberán realizarse los esfuerzos necesarios, por promover el acceso a los servicios de consejería y la realización de pruebas en forma voluntaria.
  9. Promover y facilitar el acceso de grupos vulnerables a la prevención de la transmisión madre-hijo y fomentar el tratamiento de infecciones oportunistas y el acceso a medicamentos antiretrovirales de acuerdo a normas internacionales.
  10. Guiados por sólidos principios humanitarios y de salud pública, promover y, cuando corresponda, facilitar la aplicación de estrategias de reducción del daño para comportamientos y prácticas tradicionales de alto riesgo, incluyendo abogar por una modificación de las leyes cuando resulte necesario.
  11. Garantizar que los programas que desarrolla la Cruz Roja Ecuatoriana, estén ubicados dentro del contexto de los planes de los Gobiernos y de la función auxiliar de la Sociedad Nacional Ecuatoriana frente a su Gobierno, y que sean complementarios a los esfuerzos que realizan otras organizaciones. Además, velar porque las intervenciones estén basadas en conocimientos actualizados en la experiencia, y que se ajusten y adapten continuamente a las características especiales de las comunidades locales, así como a las tendencias actuales y futuras cuando éstas afecten a la salud de las poblaciones vulnerables.
  12. Abogar por que el Gobierno asuma una función de liderazgo proactiva, basada en una buena información, en la prevención eficaz, tratamiento, asistencia y apoyo, incluyendo, la prevención de la transmisión madre – hijo y el acceso a tratamiento y programas para la reducción del peligro para consumidores de drogas inyectables.
  13. Adoptar todas las medidas necesarias para garantizar que se tomen las precauciones universales fundamentales (esterilización de instrumentos médicos, protección y precaución personales) para prevenir infecciones nosocomiales en todas las áreas de asistencia sanitaria dependientes de Cruz Roja Ecuatoriana.
  14. Garantizar que todos los servicios de salud que se presten en situaciones de emergencia, consideren todos los programas viables relativos al VIH/SIDA y que los servicios prestados en cualquier emergencia prolongada, evolucionen hacia una asistencia de salud integrada basada en la comunidad.
  15. Hacer un esfuerzo especial y coordinado para lograr urgentemente la disponibilidad de recursos financieros, materiales, así como de recursos humanos capacitados y sensibilizados, para la sensibilización y la prestación de servicios de asistencia de salud, incluidas la prevención y asistencia en relación con el VIH/SIDA.
  16. Mostrará capacidad de liderazgo en la lucha mundial contra el VIH/SIDA y promover la colaboración entre los asociados pertinentes en todos los niveles.
  17. Se comprometerá a documentar y compartir las enseñanzas extraídas en la lucha contra el VIH/SIDA, dentro de la Sociedad Nacional, especialmente fortaleciendo y desarrollando las redes regionales de VIH/SIDA del Movimiento y con otros actores a nivel local, nacional y mundial.

RESPONSABILIDADES

LA CRE tiene la responsabilidad de garantizar que sus acciones en VIH/SIDA, estén conformes a las normas actuales establecidas por la OMS y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) y de alentar al gobierno a adoptar las políticas elaboradas por dichas organizaciones.

La CRE, es responsable de identificar su función dentro de un programa nacional global de salud, a la vez que de adherirse a la Política de Salud de la Federación Internacional, a la Política sobre el VIH/SIDA, así como la estrategia frente al VIH/SIDA de la Federación Internacional.

La Cruz Roja Ecuatoriana es responsable de garantizar que todos sus programas se adhieran a los protocolos de prevención y control de enfermedades, oficialmente promulgados por organismos nacionales e internacionales afines a la temática del VIH/SIDA y de cumplir la presente política; que todo el personal y los voluntarios que participen en tales programas, sean conscientes del fundamento y los detalles de la presente Política; y que, en la medida de lo posible, todos los asociados gubernamentales, intergubernamentales y no gubernamentales estén adecuadamente informados sobre ella.

La CRE, es responsable de diseñar, introducir y aplicar un mecanismo de seguimiento y verificación del cumplimiento de esta Política.