Search

Principios Fundamentales

El Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja se rige bajo siete Principios Fundamentales.

 

 Humanidad 

1

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en el campo de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias. Tiende a proteger la vida y la salud, así como hacer respetar a la persona humana. Favorece la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos.

Este es nuestro principio esencial. Plantea que la humanidad es una actitud de bondad activa a favor de otras personas y que se ofrece en forma desinteresada. El texto demuestra que originalmente fue concebido este principio como una necesidad de auxiliar a las personas en casos de guerra, sin embargo posteriormente se amplia para todo tiempo y actividad. Esta actitud no busca sólo actuar sobre la desgracia sino prevenirla y buscar la felicidad. Trata de aliviar los sufrimientos como una reacción de sensibilidad ante los males ajenos. También pretende que la ayuda prestada para salvar vidas respete la dignidad y las costumbres de las personas; para que sientan que esta ayuda no es un acto de piedad sino un deseo de compartir. Se enfatiza que el Movimiento debe mantener una posición de prevención de conflictos, para lo cual fomenta la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y la amistad de los pueblos.


Imparcialidad 

2

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, no hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.

Este principio abarca tres ideas principales. La no discriminación, según la cual la Cruz Roja brinda su atención humanitaria a todas las personas que la necesitan, sin reconocer diferencias de ningún tipo y ofreciéndoles igual trato. La proporcionalidad, según la cual se atiende a las personas con equidad pero tomando en cuenta la proporción de sus sufrimientos y dando prioridad en un orden de urgencia; sobre todo si este orden puede significar una diferencia entre la vida y la muerte. Es decir, para sufrimientos iguales habrá tratos iguales, para sufrimientos desiguales la ayuda será proporcional a la intensidad y a la urgencia. Imparcialidad por si misma, implica la aplicación de las normas sin ceder, por interés o por simpatía, a favor o en contra, de las personas afectadas.

 

Neutralidad 

 
3

Con el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se abstiene de tomar parte en las hostilidades, y en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico.

El texto del principio revela también que fue concebido originalmente en tiempos de guerra y expresa que la Cruz Roja no es una parte hostil o agresiva. También indica que mantendrá distancia ante todo tipo de conflicto o controversia; pero la ayuda humanitaria nunca se considerará una injerencia o un obstáculo para la neutralidad sino como una fidelidad a su ideal. Con este fin y para evitar entrar en las disputas, la Cruz Roja se mantiene en recintos reconocidos e identificados y realiza actividades humanitarias aceptadas casi por unanimidad.


 

Independencia 
 
4

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las Sociedades Nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los Principios del Movimiento.

El principio de independencia garantiza la aplicación de los principios de imparcialidad y neutralidad. Estipula que su accionar no será influido por la presión de otros y tomará sus propias decisiones. Por tanto no podrá asociarse con personas o instituciones que no respeten este principio de autodeterminación. La actividad humanitaria es una responsabilidad de los Estados, la Cruz Roja colabora con este propósito en forma auxiliar aunque con iniciativa; por esto mantiene una autonomía de los poderes públicos.
 

 

Voluntariado 

5

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado.

El término voluntario no implica el trabajo sin remuneración sino el trabajo por propia voluntad y sin imposición externa. Esta adhesión consentida a la Cruz Roja implica la aceptación de su filosofía y principios, un compromiso que incluye obligaciones que, una vez aceptadas, no pueden ser desconocidas ya que constituyen una promesa. Por esto, el voluntariado es el mecanismo a través del cual las personas pueden ejercer el principio de humanidad, inspirando la vocación de servicio pese a ciertos sacrificios. Les permite llegar con su deseo de ayudar y generan simpatías. Este espíritu de ayuda individual y espontánea es el que permite que la Cruz Roja tenga un carácter privado. Por todo esto los voluntarios y voluntarias son la base misma de la Cruz Roja. 


 


Unidad 

6

En cada país sólo puede existir una Sociedad de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio.

Las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja se fundan independientes y libres para gobernarse, pero de acuerdo a los principios del Movimiento. Por razones prácticas la Cruz Roja debe ser única en todo el territorio nacional para garantizar la eficacia de su labor. Esto permite un liderazgo único. Esto permite también que la Cruz Roja sea accesible a todos pero haciendo una distinción de las aptitudes y de la moral de quienes la vayan a conformar. De igual manera debe procurar que su labor humanitaria llegue a todo el país. 



 

 

Universalidad
 
7

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en cuyo seno todas las Sociedades tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.

Es similar al principio de Unidad pero a nivel internacional, aspira que la Cruz Roja se extienda a todos los países y a todas las personas. Este principio se aplica a los órganos internacionales de la Cruz Roja cuya acción humanitaria no tiene límites geográficos. Las Sociedades Nacionales, dentro del Movimiento, son plenamente independientes entre sí pero tienen los mismos derechos. Las Sociedades Nacionales pueden establecer entre ellas lazos mutuos, pero conservando su libertad de acción; fomentan esta solidaridad mutua garantizando la prosperidad común. De ahí que desarrollan familiaridad y acogen el término de "Sociedades Hermanas".